La petrolera argentina YPF, la italiana ENI y la emiratí XRG anunciaron este jueves una inversión conjunta de 51.000 millones de dólares para producir y exportar gas natural licuado (GNL) desde la formación de Vaca Muerta. La cifra convierte al proyecto Argentina LNG en la mayor inversión privada en la historia del país.
Las tres empresas solicitaron la adhesión al Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), puesto en marcha en 2024. «La adhesión al RIGI es un paso fundamental para avanzar con un proyecto que abrirá una nueva etapa para la Argentina como exportador global de energía», afirmó el presidente y director ejecutivo de YPF, Marín, en un comunicado citado por la agencia EFE.
La arquitectura del proyecto
A finales de junio, YPF, ENI y XRG —subsidiaria de Abu Dhabi National Oil Company— conformaron la sociedad UPCO ARLNG, con cinco bloques de gas natural en Vaca Muerta como activos principales. El gas viajará desde la provincia de Neuquén hasta un puerto del Golfo San Matías, en Río Negro, donde dos unidades flotantes de licuefacción (FLNG) de 6 MTPA cada una lo convertirán en GNL para su exportación, en principio hacia Europa.
Vaca Muerta es la segunda mayor reserva de gas no convencional del mundo. El gobierno argentino estima además más de 30.000 millones de barriles de petróleo en la zona.
Calendario y flujo de capital
Hasta 2031, año previsto para la puesta en operación de ambas FLNG, el desembolso alcanzará 29.000 millones de dólares: 24.000 millones destinados a infraestructura —complejos industriales, ductos, instalaciones portuarias y las dos unidades FLNG— y 5.000 millones al desarrollo del upstream y la perforación de pozos. El financiamiento de la etapa constructiva se canalizará a través de los mercados internacionales, respaldado por contratos de exportación de largo plazo con compradores de calificación investment grade.
En la fase de construcción (2026-2030) se generarán unos 20.000 puestos de trabajo directos, indirectos e inducidos, con picos de hasta 40.000 trabajadores en los períodos de mayor actividad. En la etapa operativa, el proyecto sostendrá alrededor de 8.000 empleos.
Las exportaciones proyectadas de GNL y líquidos asociados podrían alcanzar los 10.000 millones de dólares al año.
Lectura editorial
Los números hablan solos: 51.000 millones de dólares de capital privado internacional eligieron Argentina porque el Estado, por una vez, ofreció reglas claras en lugar de obstáculos. El RIGI no es un subsidio; es la renuncia del aparato estatal a espantar inversión con impuestos confiscatorios y burocracia discrecional. Cuando el marco jurídico es predecible, el capital encuentra el camino solo.
El contraste con décadas de estatismo energético es elocuente. Mientras otros gobiernos de la región negocian con empresas extranjeras bajo lógicas de captura y reparto político, Argentina acaba de atraer la inversión privada más grande de su historia con un instrumento de libre mercado. El mercado ya votó.



