Sony cumple una década con su línea 1000X y decidió escalar hacia el segmento de lujo. Los nuevos 1000X The Collexion abandonan el plástico de los aclamados WH-1000XM6 para incorporar acero inoxidable mate y revestimientos de cuero sintético. El resultado es un equipo over-ear que compite directamente con los AirPods Max de Apple y la gama alta de Bose.
El peso sube a 312 gramos, pero una diadema más gruesa distribuye la carga con eficacia. El diseño impone sacrificios concretos: los audífonos solo giran para quedar planos en su funda y pierden la capacidad de plegarse. El acabado exterior de cuero sintético, además, parece propenso a marcas y manchas con el uso diario.
Sonido renovado, perfil analítico
En lugar de reutilizar componentes, Sony desarrolló controladores de carbono de 30 milímetros exclusivos para este modelo. El perfil acústico resultante es detallado y refinado, orientado a quienes buscan texturas y claridad en las frecuencias altas. La conectividad llega con Bluetooth 6.0 y soporte para códecs de alta resolución como LDAC y LC3.
La cancelación de ruido activa hereda la tecnología de los XM6 y sigue en la cima de la industria: reduce drásticamente el ruido constante de motores de avión o tráfico urbano. La menor fuerza de sujeción, pensada para priorizar comodidad, resta una fracción de eficacia al sellado pasivo, un detalle menor pero perceptible.
El flanco débil: autonomía y accesorios
El punto más cuestionable es la batería. Los 1000X The Collexion entregan 24 horas de reproducción con cancelación de ruido activa, frente a las 30 horas del modelo WH-1000XM6. Para un equipo que ronda los $600.000 CLP, la regresión en autonomía exige justificación. A eso se suma una omisión difícil de explicar: la caja no incluye cable USB-C; solo trae un conector auxiliar de 3.5 milímetros.
La aplicación Sound Connect compensa en parte esas carencias. Ofrece ecualizador de 10 bandas (31 Hz a 16 kHz), tres modos de «360 Reality Audio Upmix» —Música, Cine y Juego— y amplias opciones de personalización táctil. Nota: al activar algunos perfiles predeterminados, el sistema bloquea el ecualizador a medida.
Lectura de mercado
El lanzamiento de los 1000X The Collexion ilustra una tendencia clara: el audio premium ya no se vende solo por especificaciones técnicas, sino como objeto de diseño. Sony apuesta a que un segmento de consumidores pagará la prima por materiales y estética, aun cediendo autonomía.
Para el comprador racional, la ecuación es directa: si la batería y la portabilidad mandan, los WH-1000XM6 ofrecen mejor retorno por peso. Si el material, el acabado y un perfil sonoro de corte audiófilo encabezan la lista, los 1000X The Collexion justifican la inversión. El mercado ya votó por la diferenciación; Sony simplemente le puso precio.



