La presidenta Claudia Sheinbaum anunció el 19 de agosto de 2026, desde la «Mañanera del Pueblo» en Palacio Nacional, una inversión de 6,500 millones de pesos de la Cooperativa Cruz Azul en el municipio de Tula, Hidalgo.
Ximena Escobedo Juárez, subsecretaria de Industria y Comercio de la Secretaría de Economía, detalló que los recursos se destinarán a tres frentes: la renovación y reacondicionamiento de la planta cementera, una nueva línea de producción de cemento y el reacondicionamiento de los hospitales Cruz Azul. Según El Financiero, más de mil millones de pesos de ese total se aplicarán a la construcción de quirófanos en dichos hospitales.
El impacto proyectado es de 14,200 empleos directos e indirectos, con una capacidad de producción de 3 millones de toneladas anuales de cemento, de acuerdo con la misma fuente.
Víctor Manuel Velázquez Rangel, presidente del Consejo de Administración de la Cooperativa Cruz Azul, estuvo presente en Palacio Nacional. Informó que la cooperativa también llevó a su equipo de la Liga Expansión de la Liga MX a jugar al estadio Refundación, con el objetivo de «activar la economía de la zona» y fomentar el deporte entre la juventud, según sus palabras recogidas por El Universal.
El gobernador de Hidalgo, Julio Menchaca, también participó en el anuncio, de acuerdo con El Financiero.
Lectura editorial
Los 6,500 millones de pesos son capital de una cooperativa privada, no gasto público. Ese matiz importa: cuando la libre empresa invierte sin que el contribuyente ponga un peso, el resultado —empleos, infraestructura hospitalaria, capacidad productiva— habla por sí solo. El mercado ya votó en Tula.
Lo que sí merece seguimiento es el contexto del anuncio: presentarlo desde Palacio Nacional, con la presidenta como protagonista, convierte una decisión empresarial en un acto de gobierno. Capital busca reglas claras, no reflectores oficiales. Si la inversión avanza porque el marco regulatorio lo permite, bien. Si avanza porque el aparato estatal lo gestiona, la pregunta sobre los incentivos —y sobre quién los controla— queda abierta.



