El Gobierno de República Dominicana ajustó por tercera semana consecutiva los precios de la gasolina y el gasoil regular. El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) comunicó la medida y la atribuyó al alza internacional del petróleo, impulsada por las tensiones entre Estados Unidos e Irán y la incertidumbre sobre el Estrecho de Ormuz.
Según el comunicado del MICM, el WTI de Texas registró sus máximos del último mes durante las dos semanas previas al ajuste. El ministerio vinculó ese comportamiento al anuncio de Washington de preparar las sanciones económicas más estrictas hasta ahora contra Irán y al estancamiento de las negociaciones entre ambos países en torno al corredor marítimo de Ormuz.
La gasolina premium se mantendrá a RD$341.10 por galón sin cambios. El GLP, el gas natural y el gasoil óptimo también quedaron congelados, de acuerdo con la misma fuente oficial. Los únicos productos que registraron suba fueron la gasolina regular y el gasoil regular.
El MICM informó además que el monto destinado por el Gobierno para contener los precios de los combustibles —en lo que va del año, según el propio ministerio— supera los RD$27 mil millones. La cifra ilustra la magnitud del esfuerzo fiscal para amortiguar el traslado de los precios internacionales al consumidor local.
El impacto no es exclusivo de República Dominicana. Según la información incluida en la fuente, los precios de la gasolina en Centroamérica superan los USD 4 por galón en toda la región. En El Salvador, los precios de referencia de la gasolina especial rondan los USD 4.91 por galón; en Guatemala superan los USD 5.
Entre los factores que el ministerio identifica como motores del alza figuran el conflicto que involucra a Irán, Estados Unidos e Israel, los ataques a infraestructura energética, los recortes de producción y la caída en las reservas internacionales de crudo. La demanda estacional también aparece como elemento de presión.
La consecuencia directa para el mercado local es el encarecimiento del transporte de alimentos y mercancías, con efecto inmediato sobre el presupuesto familiar.
Lectura de Ágora Capital. Tres alzas consecutivas en una economía importadora de combustibles son una señal de que el riesgo geopolítico ya no es un factor externo: es un costo estructural que el Estado dominicano absorbe con dinero de los contribuyentes. Un subsidio que supera los RD$27 mil millones —según el propio MICM— no es política energética; es diferimiento del ajuste. Mientras el Estrecho de Ormuz permanezca bajo presión y las sanciones a Irán se endurezcan, el costo de posponer la señal de precios solo crece. Capital busca reglas claras, y una estructura de subsidios de esta magnitud envía la señal opuesta.



