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Paloma Valencia buscaría presidencia de la Cámara de Comercio de Bogotá

La excandidata del Centro Democrático aspiraría a reemplazar a Ovidio Claros al frente del gremio empresarial más influyente de la capital colombiana.
Foto: semana.com
viernes 21 de agosto de 2026

Paloma Valencia, excandidata presidencial del Centro Democrático, estaría explorando una candidatura a la presidencia de la Cámara de Comercio de Bogotá, cargo que actualmente ocupa Ovidio Claros, según reveló la revista Semana.

El movimiento no es menor. La Cámara de Comercio de Bogotá es el principal interlocutor del empresariado capitalino ante el Estado, y su presidencia representa una plataforma de influencia directa sobre el clima de inversión, la formalización empresarial y el diálogo con el sector público en la ciudad más grande del país.

Quienes impulsan la candidatura de Valencia argumentan que su trayectoria en el sector público y su formación académica constituyen una «prenda de garantía» para el cargo. El argumento central de sus promotores es la capacidad de la exsenadora para construir puentes entre distintos sectores políticos, incluyendo el de la exalcaldesa Claudia López, quien fue cercana a su campaña presidencial, según la misma fuente.

Ese perfil de articulación resulta relevante en el contexto actual. Bogotá opera bajo una administración de izquierda y el gobierno nacional de Gustavo Petro ha tensado de manera sistemática la relación con el empresariado privado. Una figura capaz de dialogar con distintos espectros sin ceder en los principios del libre mercado tendría valor estratégico para el gremio.

Desde la perspectiva de Ágora Capital, la eventual llegada de Valencia a la Cámara de Comercio de Bogotá representaría un contrapeso institucional relevante en un momento en que el petrismo avanza sobre los espacios de representación privada. Capital busca reglas claras, y los gremios empresariales son precisamente el canal por el que el sector productivo negocia esas reglas con el aparato estatal.

El mercado ya votó sobre lo que ocurre cuando ese canal se debilita: menor inversión, mayor incertidumbre jurídica y fuga de talento. Una presidencia de la Cámara con perfil técnico, experiencia legislativa y capacidad de interlocución política no garantiza resultados, pero sí eleva la calidad de la representación empresarial en la ciudad que concentra la mayor parte del PIB colombiano.

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