Javier Milei regresó al ruedo público tras una semana de recogimiento en Olivos y eligió el Council of the Americas como escenario para un discurso de más de una hora ante empresarios e inversores. El tono fue, según la fuente, «crudo, por momentos brutal».
Ataques al sector industrial y a los economistas
Desde el arranque, Milei apuntó contra los economistas argentinos en general: los acusó de «precariedad intelectual, pobreza analítica, ignorancia y mala intención» y afirmó que «tienen las herramientas oxidadas». Los periodistas también recibieron su parte. El titular de la UIA, Rapallini, optó por retirarse del salón durante el discurso, un gesto leído en clave política.
Sobre el sector industrial, el Presidente ironizó sobre sus demandas y sostuvo que «el desempleo no aumentó y que tampoco cayeron los salarios». Defendió con calificaciones escatológicas al ministro Sturzenegger ante quienes lo critican. La frase más moderada de la jornada fue su propia: «La foto es horrible, pero la película sigue siendo la mejor de la historia argentina».
El límite factual: natalidad y aborto
El momento más polémico llegó cuando Milei relacionó la caída de la tasa de natalidad con la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), sancionada en diciembre de 2020. «Esa pasión por asesinar niños en el vientre de la madre también nos cuesta caro en términos de crecimiento», afirmó, y remató: «Estamos pagando muy cara la locura de los pañuelitos verdes».
Los datos cuentan otra historia. La tasa de natalidad en Argentina viene cayendo de forma sostenida desde 2014, seis años antes de la IVE. En 2024 se registraron 413.135 nacimientos vivos frente a 777.000 en 2014, una caída del 47% en una década. La tasa global de fecundidad tocó un piso histórico de 1,23 hijos por mujer en 2024, con un registro de 0,9 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La fecundidad adolescente se desplomó un 71% en el período.
No existe un patrón consistente entre legislación de aborto y tasa de fecundidad: países con aborto muy restringido registran tasas ultrabajas, y países con aborto legal desde hace décadas muestran tasas relativamente altas para el estándar desarrollado. Corea del Sur, con la tasa más baja del mundo (0,72), contrasta con Níger (7,0). El factor más consistente identificado por especialistas es el desarrollo económico y educativo, no el marco legal del aborto. Desde diciembre de 2023, el Ministerio de Salud dejó de publicar los informes periódicos de IVE/ILE; los datos de 2024 en adelante son parciales y surgen de pedidos de acceso a la información.
Lectura de Ágora Capital
Milei tiene razón en señalar la caída demográfica como un problema estructural de largo plazo para el crecimiento y la sostenibilidad previsional: es un desafío real que los gobiernos de todo el mundo enfrentan con creciente urgencia. Pero anclar ese diagnóstico en una causa que los propios datos desmienten no es política económica; es retórica que debilita el argumento justo en el momento en que más necesita solidez técnica.
El ajuste fiscal y la desregulación que impulsa el gobierno merecen ser defendidos con los números que sí los respaldan. Cuando el Presidente pide «anclar en los datos» y luego los traspone, le regala munición a sus críticos y distrae la atención de los resultados reales del programa económico. Capital busca reglas claras, y eso incluye la claridad argumental.



