Ágora Capital.
MERCADOSEMPRESASECONOMÍA GLOBALINNOVACIÓNESTILO DE VIDAOPINIÓNsábado 22 de agosto de 2026
Ágora Capital.
Canales
El medio
MERCADOS
Economía global

La deuda de EE.UU. supera los US$40 billones y crece US$7.800 millones al día

Los pagos de intereses ya superan al presupuesto de defensa y representan casi el 20% de los ingresos fiscales. El contagio a América Latina llega por la vía del capital: menos inversión extranjera, crédito más caro.
Foto: prensa.com
sábado 22 de agosto de 2026

La deuda nacional de Estados Unidos cruzó esta semana la barrera de los US$40 billones, un hito que tardó casi 200 años en gestarse pero que ahora se acumula a un ritmo de US$90.000 por segundo, o US$7.800 millones al día, según el Comité Económico Conjunto del Congreso.

La cifra se duplicó en una sola década. Al inicio del primer mandato de Trump, en 2016, la deuda ascendía a poco menos de US$20 billones. La Oficina de Presupuesto del Congreso proyecta que llegará a US$64 billones para 2036.

El combustible del problema es conocido: gasto público que supera los ingresos, recortes de impuestos, respuestas fiscales a la crisis de 2008 y a la pandemia, y ahora tasas de interés en máximos de varias décadas. Según el economista El-Erian, profesor de la Wharton School, los pagos de intereses de la deuda pública son ya un 15% superiores a los del mismo periodo del año pasado y representan «casi el 20% de los ingresos fiscales», siendo «mayores que los de defensa».

Eric Swanson, profesor de economía en la Universidad de California y execonomista de la Reserva Federal, señala que «lo que es muy diferente ahora en comparación con hace una década es el nivel de los tipos de interés». El mercado de bonos exige rendimientos más altos no solo por la inflación, sino también porque las empresas tecnológicas que financian inversiones en inteligencia artificial compiten con el gobierno por el mismo capital.

Ese círculo vicioso —más deuda, más rendimientos exigidos, más costo de financiamiento— no se detiene en las fronteras estadounidenses. «Lo que sucede en Estados Unidos, siempre traspasa fronteras», advierte El-Erian. Cuando los bonos del Tesoro ofrecen rentabilidades más altas, el capital migra hacia activos considerados seguros, reduciendo el flujo de inversión extranjera hacia economías como México, Brasil, Colombia, Perú o Chile.

Charlie Bean, de la London School of Economics, advierte que existe un umbral a partir del cual podría desencadenarse una venta masiva de bonos y una gran inestabilidad financiera global, aunque reconoce que «lamentablemente no sabemos cuál es». Por ahora, El-Erian lo describe como «una luz amarilla intermitente, no una luz roja»: la posición de EE.UU. como mayor economía del mundo y el estatus del dólar como moneda de reserva le otorgan un margen que otros países no tienen. La deuda equivale al 126% del PIB, inferior a la de Japón e Italia dentro del G7.

Para los hogares estadounidenses, el impacto ya es tangible: hipotecas, préstamos para automóviles y tarjetas de crédito más caros, según El-Erian.

---

Desde Ágora Capital, el diagnóstico es claro: décadas de gasto sin disciplina fiscal, de ambos partidos, han convertido el balance soberano de la primera potencia en una variable de riesgo global. El mercado ya lo está cobrando vía rendimientos. Cuando el Estado absorbe capital a este ritmo, la inversión privada paga el precio, y con ella la productividad y el crecimiento. La pregunta no es si hay que corregir el rumbo, sino si existe voluntad política para hacerlo antes de que la luz amarilla se vuelva roja.

Más de Economía global