Las Fiestas de la Industria, el Comercio y la Cultura de Itagüí continúan su programación pese al terremoto registrado el pasado lunes en Colombia, que dejó afectaciones en diferentes departamentos del país. La decisión ha generado críticas en redes sociales, pero la administración municipal defiende su postura con un argumento jurídico concreto.
El alcalde Diego Torres y el secretario jurídico Óscar Muñoz explicaron públicamente que las fiestas fueron objeto de planeación y contratación previa, y que cualquier modificación debe ajustarse a las normas que regulan la contratación pública. Según Muñoz, la Alcaldía no puede modificar unilateralmente los compromisos adquiridos una vez establecidos.
El funcionario sostuvo que el terremoto ocurrido el lunes no produjo una calamidad de consideración en Itagüí y que, bajo esa circunstancia, la administración no tendría configurada una causal que le permita suspender los efectos de los contratos. En términos jurídicos, una cancelación sería viable únicamente ante un hecho fortuito o de fuerza mayor que impida cumplir con las obligaciones contractuales, condición que, según la administración, no se presenta actualmente en el municipio.
La advertencia es directa: suspender los contratos sin justificación jurídica podría generar consecuencias para la administración municipal.
La explicación no ha apaciguado las críticas. Ciudadanos cuestionan que el municipio no haya optado por aplazar la programación. Entre los comentarios publicados se lee: «Hace 2 días verificando las afectaciones y ahora dice que no hay posibilidad de cancelar unas fiestas que seguramente muchos no desean porque tienen familiares que han sido afectados por el sismo, qué horror». Otro comentario señala: «Increíble, aplazarlas era necesario, las familias sufren y entierran sus muertos».
Pese a mantener la programación, la Alcaldía y organizaciones participantes activaron la campaña «Itagüí se une por Colombia», que hace parte de la iniciativa #ColombiaSeLevanta, para recoger ayudas destinadas a las familias afectadas. Los puntos de recepción de donaciones estarán habilitados entre el 12 y el 16 de agosto, de 10:00 de la mañana a 10:00 de la noche, en el Parque Principal de Itagüí, el Auditorio Diego Echavarría Misas, el Teatro del Norte, el Teatro Caribe y los parques de los barrios San Pío X y Simón Bolívar. El Estadio Ditaires tendrá actividades de recolección entre el 14 y el 17 de agosto. También es posible realizar aportes económicos a través de la cuenta corriente de Bancolombia 00366666661, a nombre de la Corporación Antioquia Presente.
El contraste con otros municipios es elocuente: Jericó suspendió su tradicional Festival de la Cometa para revisar la gravedad de estructuras averiadas por el terremoto.
El episodio ilustra una tensión real del Estado colombiano: la contratación pública, diseñada para dar certeza jurídica y proteger el erario, puede convertirse en una camisa de fuerza que impide respuestas ágiles ante emergencias. El dinero de los contribuyentes ya está comprometido en contratos que el municipio no puede deshacer sin riesgo de demandas. Capital busca reglas claras, pero también reglas que no paralicen a quienes deben gobernar en la incertidumbre. La rigidez burocrática, en este caso, no protege al ciudadano: lo deja atrapado entre la fiesta y el duelo.



