California se prepara para una batalla en las urnas. Una iniciativa de boleta respaldada por el Sindicato Internacional de Empleados de Servicios (SEIU) busca imponer un cobro patrimonial único del 5% a los residentes del estado con un patrimonio neto superior a los 1.000 millones de dólares. La medida ya calificó para la boleta de noviembre.
Según la fuente, el impuesto se aplicaría de forma retroactiva a quienes fueran residentes de California al 1 de enero de 2026. Sus promotores argumentan que generaría miles de millones de dólares destinados a salud y educación. Los críticos, en cambio, advierten que aceleraría la fuga de capital y de los propios contribuyentes.
El debate llega en un momento de salida documentada de declarantes. Los últimos datos del IRS, compilados a partir de declaraciones federales de impuestos, muestran que el condado de Los Ángeles lideró la nación en pérdida de contribuyentes: una salida neta de 17.496 declarantes hacia otros estados. Esos contribuyentes se llevaron consigo casi 1.900 millones de dólares en ingresos.
Otros condados de California registraron pérdidas similares. Orange County reportó una salida neta de 11.618 declarantes; San Diego County, 9.401; Riverside County, 8.968; y San Bernardino County, 8.462.
El inversor Mark Cuban entró al debate el sábado con una advertencia directa: si la medida avanza, redirigirá sus inversiones fuera de California. Cuban argumentó que la iniciativa no solo afectaría dónde viven los billonarios, sino también dónde se instalan las startups y fluye el capital de riesgo. Su postura chocó con la del representante demócrata Ro Khanna, quien ha defendido el impuesto.
Desde Texas, Gabriela von zur Muehlen, directora de política de la Texas Association of Businesses, calificó la propuesta como un castigo al trabajo duro y señaló que estados de alta tributación como California y Nueva York están empujando riqueza, empleos e inversión hacia Texas.
El gobernador demócrata Gavin Newsom se ha manifestado en contra de la iniciativa estatal, aunque ha impulsado una propuesta de impuesto similar a nivel federal.
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La lectura de Ágora Capital. Los números del IRS no son un pronóstico: son el registro de decisiones ya tomadas. Casi 1.900 millones de dólares en ingresos salieron del condado de Los Ángeles en una sola medición; los condados vecinos suman decenas de miles de declarantes adicionales. Antes de que la iniciativa SEIU llegue siquiera a las urnas, el capital ya está votando con los pies.
El principio en juego es simple: la certeza jurídica y la carga fiscal determinan dónde se instala la inversión. Un cobro patrimonial único, aplicado retroactivamente, introduce exactamente el tipo de incertidumbre que aleja a los formadores de capital. Si California aprueba la medida, el costo no lo pagarán solo los billonarios; lo pagarán los empleos, las startups y la base tributaria que financia los servicios que sus promotores dicen querer proteger.



