El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, se reunió este jueves con el ministro de Comercio de Colombia, Mauricio Gómez Amín. El encuentro tuvo dos ejes: ratificar el apoyo de Washington tras el terremoto del 10 de agosto y avanzar en un acuerdo de comercio recíproco.
«Estamos comprometidos a fortalecer nuestros vínculos económicos y comerciales, incluso mediante la negociación expedita de un acuerdo de comercio recíproco», afirmó Greer en sus redes sociales. El funcionario reconoció que el sismo representa «un reto complejo e inmediato» para el gobierno de Abelardo de la Espriella.
Greer también señaló avances concretos. «Ya hemos progresado en varios asuntos pendientes desde hace tiempo», indicó, sin precisar si eso incluye la eliminación de aranceles. La fuente no registra mención explícita de ese punto en sus declaraciones públicas.
El contexto arancelario es relevante. Días antes de la reunión, De la Espriella reveló que la administración Trump evalúa suspender temporalmente la tarifa de 12,5% que Washington aplica a productos colombianos. El planteamiento surgió durante una llamada con el secretario de Estado, Marco Rubio. De la Espriella agradeció a Rubio el envío de ayuda económica, asistencia humanitaria y equipos de rescate.
Los números de la emergencia son contundentes. El sismo dejó 314 muertos confirmados. Colombia ha recibido 640 toneladas de ayuda internacional. De la Espriella decretó estado de emergencia económica, social y ecológica, y anunció un acuerdo con aseguradoras para pagos a damnificados.
Para Ágora Capital, la lectura es directa. Un acuerdo de comercio recíproco con Estados Unidos representaría un flujo de inversión y un marco de reglas claras que Colombia necesita con urgencia. El terremoto aceleró la agenda, pero la oportunidad existía antes del desastre. Capital busca reglas claras: un tratado bilateral con la primera economía del mundo es exactamente eso.
La suspensión temporal del arancel de 12,5% sería, además, un alivio inmediato para el sector productivo afectado. El mercado ya votó: la señal de Greer y Rubio apunta a que la relación comercial entre Washington y Bogotá puede entrar en una senda distinta. El gobierno de De la Espriella tiene ahora la responsabilidad de convertir esa apertura en acuerdos concretos y duraderos.



