Los precios de los combustibles en la Ciudad de México al 17 de agosto de 2026, según la Comisión Nacional de Energía (CNE) y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), son los siguientes:
- Gasolina magna: 23.826 pesos por litro. - Diésel: 26.989 pesos por litro. - Gasolina premium: 28.698 pesos por litro.
La magna se ubica así por debajo del techo máximo de 24 pesos por litro que la presidenta Claudia Sheinbaum y el sector empresarial firmaron como acuerdo a inicios de 2025, con el objetivo de regular ese combustible.
El precio final de la gasolina, según la fuente, está determinado por los costos de producción, distribución, logística, impuestos y el precio de los hidrocarburos en los mercados internacionales.
La CNE, único regulador desde marzo de 2025
Tras la eliminación de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), la CNE entró en funciones en marzo de 2025 como el único organismo regulador del sector energético en México. Su misión declarada es garantizar la soberanía, seguridad y autosuficiencia energética, en línea con la política que establezca la Secretaría de Energía (Sener).
Entre sus atribuciones en materia de hidrocarburos, la CNE otorga permisos para almacenar, transportar y vender gasolina, y lleva un control público y actualizado de esas actividades. La organización se coordina con la Sener para mantener su autonomía técnica y operativa, con el fin de que sus decisiones partan de criterios profesionales.
Lectura editorial
Que la magna se mantenga por debajo del techo acordado es, en apariencia, una buena noticia para el consumidor. Pero el dato relevante para el libre mercado es otro: la desaparición de la CRE y su reemplazo por la CNE concentran la regulación energética en un solo organismo cuya misión está alineada con la política de «soberanía y autosuficiencia» que define el aparato estatal, no la competencia ni la eficiencia de mercado.
Cuando el regulador y el ejecutor de política comparten agenda, el precio de los combustibles deja de ser una señal de mercado y se convierte en una variable administrativa. El contribuyente y el conductor pagan hoy 23.83 pesos por litro; lo que no ven en el surtidor es el costo de largo plazo de un sector energético sin contrapesos institucionales independientes.



