El sismo de 7,4 Mw registrado en San José del Palmar, Chocó, ha dejado, según la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) con corte al 15 de agosto de 2026, 294 personas fallecidas, 3.935 heridas y 320 desaparecidas. Además, 353 personas han sido rescatadas.
El balance de infraestructura es igualmente severo: 81.506 viviendas averiadas, 14.493 destruidas y 66 edificios colapsados. La Ungrd también reporta daños en 298 vías, 44 puentes vehiculares, cinco aeropuertos y 59 acueductos, además de afectaciones en 241 centros de salud, 2.612 centros educativos y 3.621 centros comunitarios en 448 municipios.
Frente a ese escenario, la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos de Investigación y Desarrollo (Afidro) aprobó en Junta Directiva un plan de apoyo humanitario articulado en cuatro frentes.
Medicamentos e insumos. Los productos adquiridos serán entregados al Banco de Medicamentos, que coordinará recepción, almacenamiento, control y distribución hacia los puntos de atención priorizados. El plan contempla el mantenimiento de la cadena de frío para los productos que lo requieran.
Habitabilidad temporal. Se adquirirán y entregarán colchonetas y cobijas para familias que perdieron sus viviendas o que enfrentan riesgos en sus hogares mientras avanzan las labores de recuperación.
Logística y transporte. Afidro reconoce las dificultades de acceso derivadas del cierre de aeropuertos y el daño en vías, y contempla acciones específicas para trasladar las ayudas de forma segura hasta los territorios afectados.
Energía y equipamiento. El cuarto componente incluye la adquisición, alquiler, transporte e instalación de plantas eléctricas, torres de iluminación, soldadores y compresores. Estos equipos se destinarán a centros de atención, puestos de salud y centros de acopio para garantizar iluminación, funcionamiento de equipos médicos, refrigeración de medicamentos y carga de dispositivos de comunicación.
Los recursos provienen de aportes extraordinarios de las compañías afiliadas a Afidro, fondos propios del gremio y contribuciones de colaboradores vinculados a la campaña «Colombia, un solo corazón», liderada por la primera dama Ana Lucía Pineda. Afidro indicó que ajustará sus acciones conforme evolucionen las necesidades identificadas por las autoridades.
La respuesta del sector privado farmacéutico ilustra un principio que los mercados conocen bien: cuando el Estado enfrenta una emergencia de esta magnitud —448 municipios afectados, infraestructura crítica colapsada— la capacidad de reacción de la libre empresa complementa y, en ocasiones, supera en velocidad al aparato burocrático. Capital, logística y cadenas de suministro privadas llegan donde la gestión pública tarda. El reto para Colombia, más allá de la emergencia inmediata, será reconstruir con reglas claras que atraigan inversión y no ahuyenten a quienes hoy ponen los recursos sobre la mesa.



