El sector privado colombiano respondió al terremoto de magnitud 7,4 del 10 de agosto con una velocidad que los mercados entienden bien: cuando el incentivo es claro y la coordinación es privada, el capital fluye.
La campaña #EmpresasUnidasporColombia, liderada por la Andi durante su 11° Congreso Empresarial Colombiano en Cartagena, cerró con $201.637 millones recaudados. La progresión habla por sí sola: $4.500 millones en la primera hora, $9.100 millones al cierre del primer día, $72.000 millones al tercer día y $201.637 millones al cierre del evento.
El presidente de la Andi, Bruce Mac Master, explicó que los recursos se canalizarán a través de un encargo fiduciario para garantizar transparencia ante los donantes. «Estamos coordinando tener una fiducia en donde logremos tener esos recursos para que tengan una vigilancia clara alrededor de los donantes y que tengan tranquilidad sobre cómo se usan los recursos», señaló Mac Master.
La campaña opera en dos líneas: recolección de recursos económicos —destinados primero a atención humanitaria y luego a reconstrucción— y recolección de alimentos, medicamentos y elementos de primera necesidad, distribuidos mediante centros de acopio en coordinación con asociaciones de bancos de alimentos y medicamentos.
La estructura de ejecución incluye una torre de control de 16 personas que coordina a empresas y organizaciones participantes, entre ellas la Andi, la Asociación de Fundaciones Empresariales (AFE), la RedPro, Fundación Bancolombia, Bavaria, Alpina y D1. La intervención se divide en tres fases: atención de emergencia (aproximadamente tres meses), estabilización (proyectada durante buena parte de 2027) y proyectos de infraestructura de mayor alcance.
Durante el congreso, la familia Santo Domingo anunció una donación de $100.000 millones para atender a las comunidades damnificadas, recursos que se sumarán a los aportes de compañías, fundaciones y aliados del sector privado. La Fundación Santo Domingo y el Grupo Valorem coordinarán la ejecución de esa contribución. Jaime Murra, presidente de la Junta Directiva de la Andi y del Grupo Diana, resumió el espíritu de la jornada: «Hay que ayudar a construir país».
Grupo Argos, por su parte, planteó el mecanismo de Obras por Impuestos como vía para acelerar la reconstrucción de las zonas afectadas.
Lectura editorial. Lo que ocurrió en Cartagena esta semana es un caso de libro sobre cómo funciona la libre empresa cuando el marco institucional lo permite: transparencia vía fiducia, rendición de cuentas pública, padrinazgos directos empresa-municipio y fases de ejecución con cronograma definido. El mecanismo de Obras por Impuestos que propone Argos apunta en la misma dirección: sustituir el gasto burocrático por ejecución privada con supervisión. Capital busca reglas claras, y cuando las encuentra, actúa. La pregunta que queda sobre la mesa es si el gobierno de Petro facilitará ese marco o lo obstaculizará con trámites que ralenticen una reconstrucción que el sector privado ya financió.



