El West Texas Intermediate cerró el lunes en $82.13 por barril, un alza de 5.1%, mientras el Brent subió 5% hasta $87.72. Detrás del movimiento hay un dato concreto: el Departamento de Energía confirmó que la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR) cayó por debajo de los 300 millones de barriles —específicamente a 298.7 millones— su nivel más bajo en más de cuatro décadas.
La SPR llegó a acumular cerca de 415 millones de barriles antes del conflicto en Medio Oriente. Desde entonces, decenas de millones de barriles fueron liberados primero durante la guerra Rusia-Ucrania y luego para amortiguar el impacto del conflicto con Irán, que estalló el 28 de febrero.
El precio del crudo llegó a tocar $125 por barril desde el inicio de las hostilidades, según la fuente. La reserva ha funcionado como colchón, pero ese colchón se adelgaza.
Ormuz, el nudo que no se desata
Los mercados esperaban señales de un acuerdo rápido para reabrir el Estrecho de Ormuz. Trump las descartó el fin de semana. «Estamos en modo de baja intensidad», dijo el presidente en una llamada con Axios. «Solo estamos semi-negociando con ellos. Simplemente observamos a Irán con su enorme inflación y el hecho de que no tienen dinero».
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Baqaei, respondió que «mientras continúe el bloqueo naval de EE.UU., no existen las condiciones necesarias para la reapertura del Estrecho de Ormuz», según la agencia estatal Tasnim. Teherán también exige el levantamiento de sanciones, el pago de reparaciones por daños de guerra, la liberación de activos congelados y la garantía de que no habrá nuevos ataques.
Un Memorando de Entendimiento firmado el mes pasado para reabrir el estrecho colapsó rápidamente después de que Irán atacara buques cisterna que navegaban fuera de la ruta preaprobada, lo que llevó a EE.UU. a relanzar ataques aéreos y reimplantar el bloqueo naval.
En marzo, la Agencia Internacional de Energía —que agrupa a 32 países— aprobó una liberación récord de 400 millones de barriles para sostener el suministro global.
Mientras tanto, la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO) advirtió que la capacidad operativa de la SPR está en riesgo por infraestructura envejecida que no ha sido reemplazada.
El precio promedio nacional de la gasolina se mantuvo por encima de $4 el galón el lunes, según AAA, más de un dólar por encima de los niveles previos a la guerra. El Dow Jones cayó 151 puntos (0.3%) y el Nasdaq retrocedió 0.4%.
La lectura de Ágora Capital
La estrategia de Trump —presión económica sin urgencia diplomática— puede tener lógica geopolítica, pero el costo lo pagan hoy los consumidores en la bomba de gasolina y los contribuyentes que ven cómo se agota un activo estratégico construido durante décadas. Una SPR por debajo de 300 millones de barriles con infraestructura deteriorada no es solo un número: es el margen de maniobra que le queda a EE.UU. si el conflicto se prolonga.
El mercado ya votó: $82 por barril con tendencia al alza mientras Ormuz permanezca cerrado. Capital busca reglas claras y rutas abiertas; sin ninguna de las dos, el riesgo país se exporta a cada surtidor del continente.



