Los números son contundentes: ocho de cada diez trabajadores en Colombia consideran que su remuneración está por debajo del mercado, y la mayoría ya está buscando otro empleo. Así lo documenta la Guía Salarial Buk 2026, que analizó más de 78.000 registros administrativos de nómina de más de 1.000 organizaciones del sector privado en el país.
El salario y los incentivos monetarios son el factor decisivo para elegir empleo para el 65% de los trabajadores, por encima de las oportunidades de desarrollo profesional (40%) y los beneficios laborales (34%). El mercado ya votó: el dinero importa primero.
Política salarial, la asignatura pendiente
Solo el 47% de las empresas cuenta con una política formal de revisión salarial, la proporción más baja entre los países analizados en la región. Aun así, el 90% de las organizaciones realiza ajustes por inflación y el 60% de los trabajadores asegura haber recibido ese incremento durante el último año.
El problema está en la negociación directa: apenas el 34% de los colaboradores solicitó un aumento en los últimos dos años, y cerca de la mitad recibió una respuesta negativa. Las consecuencias son predecibles: el 87% de los trabajadores consideraría irse si se le niega un aumento, cifra que cae al 48% cuando la solicitud es aprobada.
Según Durán, Country Manager de Buk, «la percepción de estar ganando por debajo del mercado es hoy el principal detonante de la rotación laboral».
Dónde están los mejores salarios
La Dirección de Empresas encabeza las áreas transversales: la mediana llega a $24,2 millones para cargos de gerencia general. Le siguen Marketing con $18,1 millones para la gerencia, Tecnología con $16,1 millones para un CTO, y Administración y Finanzas con $16 millones para un CFO.
En los cargos operativos también hay dispersión. Tecnología parte de $2,5 millones para instalación y codificación; Recursos Humanos, de $2,6 millones para roles auxiliares; Marketing registra salarios desde $3,8 millones para gestión de redes sociales.
Entre las áreas industriales, Enseñanza presenta el techo más alto: hasta $17,9 millones para la rectoría de universidades. Salud alcanza $16,8 millones en dirección ejecutiva hospitalaria, y Finanzas y Seguros llega a $14,8 millones en posiciones de alta especialización bursátil.
Lectura de Ágora Capital
La rotación laboral tiene un costo real para las empresas: reclutamiento, capacitación y pérdida de productividad. Cuando el aparato regulatorio encarece la contratación formal —como ocurre en Colombia con una carga parafiscal entre las más altas de la región— las compañías tienen menos margen para ajustar salarios con agilidad, y el trabajador paga la diferencia con frustración y fuga.
La solución no pasa por más intervención estatal ni por decretar salarios mínimos cada vez más altos sin ancla de productividad. Pasa por reducir la cuña entre lo que paga el empleador y lo que recibe el empleado: menos parafiscales, más competencia en el mercado laboral y reglas claras que incentiven la inversión privada. Capital busca reglas claras; sin ellas, el talento también emigra.



