Colombia vuelve a mirar el fantasma del apagón. Con los embalses al 79,40% al 21 de agosto y un déficit de energía firme estimado entre 1% y 2,4% según Andeg y XM, el sistema eléctrico nacional enfrenta una ventana crítica antes del próximo verano.
El nudo financiero es el más urgente. Air-e acumula una deuda de $3,3 billones con los agentes energéticos del país, de los cuales $2,1 billones corresponden a plantas térmicas. Solo en julio, esas obligaciones crecieron $380.000 millones. Fernando Barrera, consultor y analista del sector energético, advierte que sin resolver esa carga las térmicas no tendrán liquidez para financiar combustibles durante un eventual Fenómeno de El Niño.
Alejandro Castañeda, presidente de Andeg, precisa que las compras mensuales de carbón, gas y combustibles líquidos de las térmicas rondan los $1,5 billones. «El sector ya está comenzando un periodo crítico sin la caja necesaria», señala Castañeda, quien pide que el Gobierno Nacional ponga recursos sobre la mesa para detener el crecimiento de la deuda.
Cinco medidas, tiempo limitado
Los expertos consultados en el Foro Energético de Andeg 2026 identificaron cinco frentes de acción inmediata.
1. Saneamiento financiero de Air-e. Sin flujo hacia las térmicas, la capacidad de generación de respaldo queda comprometida justo cuando más se necesita.
2. Gestión de la demanda. Castañeda propone replicar el esquema «Apagar Paga» de 2016: premiar a quienes reduzcan consumo y penalizar excesos. El riesgo concreto es llegar a marzo o abril de 2027 con embalses agotados si la demanda sigue creciendo sin freno.
3. Autogeneración industrial. Castañeda plantea crear incentivos para que empresas que producen electricidad para sus propios procesos vendan excedentes a la red. Construir grandes centrales toma entre cuatro y cinco años; aprovechar capacidad instalada es la única salida de corto plazo.
4. Uso compartido de infraestructura. Barrera propone conectar motores diésel a puntos de conexión que las plantas solares dejan libres fuera de horas de generación fotovoltaica, sumando capacidad sin nueva infraestructura.
5. Garantía de combustibles y transmisión. Castañeda subraya la necesidad de coordinación entre entidades públicas y empresas privadas para asegurar logística de carbón, gas y combustibles líquidos, y mantener operativas las plantas de importación de gas natural.
Lectura de Ágora Capital
El cuadro que describen los expertos no es un problema técnico: es el resultado predecible de un sistema donde una empresa con deudas de $3,3 billones sigue operando sin que el aparato estatal resuelva su insolvencia, mientras el Gobierno frena proyectos de generación convencional y pospone decisiones sobre fracking y gas. Capital busca reglas claras; lo que encuentra en el sector eléctrico colombiano es incertidumbre financiera, deuda acumulada y un déficit que el mercado ya está cotizando en riesgo de racionamiento.
La libre empresa puede aportar autogeneración, logística y financiamiento, pero solo si recibe señales de precio y garantías de pago. Sin eso, los $1,5 billones mensuales que necesitan las térmicas no aparecerán por decreto.



