El terremoto del 10 de agosto sacudió a Colombia con una magnitud de 7,4. Con corte al 12 de agosto a las 7:30 a. m., la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) reportó 239 personas fallecidas, 3.755 heridas y 287 desaparecidas. Las afectaciones alcanzaron 14 departamentos, 403 municipios, 24.324 familias y 49.214 personas.
Mientras el aparato estatal procesaba la magnitud del desastre, el sector privado ya estaba en movimiento.
Vuelos chárter y suministros en 24 horas
Ryan Castro y J Balvin coordinaron con la empresa Reliance Jets el uso de aeronaves para transportar suministros y personal médico. El primer vuelo salió de Miami hacia Cali el martes 11 de agosto con dos toneladas de elementos de asistencia. Para el miércoles estaba previsto el desplazamiento de dos aeronaves desde Medellín hacia Chocó con ayudas y profesionales de la salud.
Castro dejó abierta la iniciativa al personal médico: «Aprovechando estos trayectos, queremos también dejar abierta la posibilidad para que el personal médico que quiera sumarse y llevar su ayuda directamente a las zonas afectadas pueda hacerlo con nosotros», señaló. J Balvin confirmó su participación en redes: «Vamos a movernos para ayudar esta situación».
Fundaciones y puntos de acopio
Karol G, a través de la Fundación Con Cora, anunció acciones dirigidas a familias afectadas. Maluma informó que su equipo y la Fundación El Arte de los Sueños coordinan recursos mediante Casaterna, Remanence y su propia organización, además de compartir canales de donación verificados. «Estamos haciendo lo que podemos y lo que está a nuestro alcance», afirmó.
Ryan Castro habilitó su tienda El Ghetto como punto de recolección de elementos para los afectados.
Más iniciativas desde el sector musical
El cantante Pirlo anunció la disposición de cinco avionetas para transportar donaciones hacia Buenaventura. Willy García inició una campaña de recolección para esa ciudad y para Chocó. En Medellín se programó un concierto con Luis Alfonso, Kapo, Pipe Bueno, Juliana, Andy Rivera y Westcol para recaudar recursos. Los organizadores llamaron a utilizar únicamente canales verificados para evitar que las donaciones lleguen a cuentas no autorizadas.
Lectura editorial
Lo que ocurrió en las horas posteriores al sismo ilustra un principio que Ágora Capital sostiene con datos: cuando el Estado tarda, la sociedad civil y el capital privado responden. Vuelos fletados, fundaciones activadas y puntos de acopio operativos en menos de 48 horas no son un accidente; son el resultado de estructuras privadas con capacidad de ejecución real.
El contraste importa. La ayuda que llegó primero a Chocó y Buenaventura no viajó en formularios ni en resoluciones: viajó en aeronaves coordinadas por particulares. Colombia necesita un Estado que facilite esa velocidad, no que la obstaculice con burocracia en medio de una emergencia.



