El fondo de cobertura Thiel Macro LLC compró una participación de USD 76 millones en Vista Energy, la mayor exportadora de petróleo de Argentina, según una presentación regulatoria ante la Securities & Exchange Commission (SEC) difundida el viernes. Al cierre del segundo trimestre, el vehículo de inversión poseía casi 1,2 millones de acciones de Vista, que se convirtió en la segunda mayor posición del fondo —solo por detrás de Amazon— y en la única empresa no estadounidense de su cartera declarada.
Vista Energy fue fundada en 2017 por Miguel Galuccio, quien previamente encabezó las primeras operaciones en Vaca Muerta como presidente y CEO de YPF. Bajo su conducción, la compañía produce el equivalente a unos 160.000 barriles diarios de petróleo y gas, de los cuales el 70% se destina a exportaciones. En mayo pasado, Vista adquirió la participación de Equinor en los bloques Bandurria Sur y Bajo del Toro, incorporando 22.000 barriles diarios adicionales. «La reciente incorporación de activos le ha dado a Vista una mayor escala», dijo entonces Galuccio.
La apuesta no es solo financiera. Thiel compró una mansión en Buenos Aires, inscribió a sus hijas en colegios de la Ciudad de Buenos Aires y participó en torneos de ajedrez en un club del barrio de Almagro. En abril se reunió con el presidente Javier Milei, con quien comparte afinidad ideológica libertaria. Según informó el medio, Milei señaló que Thiel le preguntó por la probabilidad de que las reformas económicas se sostengan y por los impuestos a la riqueza.
El inversor también participará en el foro «Vientos de Cambio», organizado por la Fundación Libertad y Progreso los días 1 y 2 de septiembre en Buenos Aires. Del evento participarán, por parte del gobierno, el ministro Luis Caputo, el ministro Federico Sturzenegger y el secretario José Luis Daza.
El movimiento de Thiel no es aislado. Bloomberg señaló que Chevron Corp. aumentó su presencia en la cuenca shale patagónica y que el multimillonario petrolero Harold Hamm también desembarcó en la competencia. Vista, por su parte, tiene participación en el oleoducto y puerto de shale oil VMOS, obra que estará lista el año próximo y que ampliará la capacidad exportadora argentina.
Los números hablan solos: Vaca Muerta ya superó 1 millón de barriles de producción y los mercados internacionales de capital volvieron a abrirse para perforadoras y compañías de oleoductos bajo la administración de Milei.
La lectura de Ágora Capital. Cuando un inversor con el historial de Thiel —primero en Facebook, cofundador de PayPal, accionista principal de Palantir, cuya capitalización supera los USD 418.000 millones— elige a una petrolera argentina como única posición no estadounidense de su cartera, el mercado ya votó. No se trata de una apuesta especulativa de corto plazo: es una declaración de confianza en la estabilidad regulatoria y fiscal que el gobierno de Milei ha construido. Capital busca reglas claras, y Vaca Muerta, por primera vez en décadas, parece ofrecerlas. El desafío para Argentina es sostener ese marco el tiempo suficiente para que la infraestructura —oleoductos, puertos, contratos— convierta el recurso en retorno sostenido para el país.



