Warner Bros. lanzó este viernes The End of Oak Street, un thriller de ciencia ficción ambientado en los años ochenta que protagonizan Anne Hathaway y Ewan McGregor. La película, dirigida y escrita por David Robert Mitchell (It Follows) y producida por J.J. Abrams, obtuvo un 85% de aprobación en el Tomatómetro de Rotten Tomatoes sobre la base de 185 reseñas. El público, por su parte, le otorgó un 71% en el Popcornmeter con más de 100 calificaciones verificadas.
La trama sigue a la familia Platt en el suburbio ficticio de Flowervale, Michigan. Un evento cósmico abre un portal temporal y transporta el vecindario entero a la era prehistórica, donde los personajes deben sobrevivir al ataque de dinosaurios mientras intentan regresar a su tiempo.
Lo que dicen los críticos
Kyle Smith del Wall Street Journal calificó la película como «dumb fun» y señaló que «una vez que arranca, Oak Street hace que el público se retuerza, grite y ría durante casi una hora». Jake Coyle de The Associated Press destacó su «espíritu Amblin» y la describió como «un viaje de verano aparentemente diseñado para el autocinema». Barry Hertz del Globe and Mail escribió que el filme «sabe que hay grandes alegrías en la diversión tonta bien ejecutada».
No todos los críticos coincidieron. Kristy Puchko de Mashable la calificó de «oscura, brutal y en última instancia irritante». Odie Henderson del Boston Globe fue más directo: «Me niego a llamar pastiche a este homenaje; esto es un robo descarado de mejores películas», en referencia a los guiños a E.T., Poltergeist y Jurassic Park.
Números en taquilla
En preventas, The End of Oak Street recaudó $2.5 millones. Warner Bros. proyecta entre $18 millones y $23 millones en el mercado doméstico para el fin de semana de apertura, y entre $20 millones y $25 millones en el internacional. Analistas independientes sitúan el rango en $20 millones a $30 millones. El presupuesto de producción supera los $80 millones, lo que exige una tracción sostenida en taquilla para alcanzar la rentabilidad.
El obstáculo inmediato es Spider-Man: Brand New Day de Sony y Marvel, que encabeza la cartelera por tercera semana consecutiva con una proyección de $65 millones a $70 millones este fin de semana. Tras 12 días en pantallas, el filme de superhéroes ya acumulaba $1.68 mil millones a nivel global y se encamina a cruzar los $2 mil millones.
En tercer lugar se espera Paw Patrol: The Dino Movie, con $1.9 millones en preventas y una proyección de $20 millones para el fin de semana, con un presupuesto de $40 millones compartido entre Paramount y Spin Master.
Lectura de Ágora Capital
El mercado ya votó: con Spider-Man absorbiendo la mayor parte del oxígeno en salas, The End of Oak Street necesita que la crítica positiva se convierta en boca a boca sostenido. Un presupuesto por encima de $80 millones frente a una apertura proyectada de $20 millones a $30 millones deja el margen ajustado; la ventana de exhibición y el desempeño internacional serán determinantes.
Lo que sí confirman los números es que el público sigue dispuesto a pagar por entretenimiento de calidad cuando el producto cumple. Un 85% en crítica y un 71% en audiencia es una combinación que, históricamente, sostiene la taquilla más allá del primer fin de semana. El libre mercado de las butacas es implacable: si la película entrega lo que promete, el capital fluye.



