El riesgo país de Argentina cerró este lunes en 463 puntos básicos, una suba de 12 unidades respecto al cierre anterior (+2,66%), según el índice elaborado por JP Morgan. Es el valor más alto desde el 10 de junio, cuando marcó 503 puntos básicos, antes de que S&P elevara la nota soberana y permitiera una compresión sostenida del indicador.
El piso reciente había sido 402 puntos básicos, el registro más bajo de la gestión de Javier Milei. La distancia acumulada desde ese mínimo ya supera los 60 puntos.
La presión vino desde los bonos. Los Globales (GD46D) retrocedieron hasta 0,9%. «Después de varios meses operando por encima de sus pares emergentes, los bonos argentinos corrigieron y el mercado volvió a mirar los fundamentos locales, con una actividad que sigue sin consolidarse y un 2027 que empieza a asomar», señalaron los analistas de Cohen Aliados Financieros.
El contexto externo tampoco ayudó: la guerra en Medio Oriente, la suba de tasas de interés globales y los temores de una nueva aceleración inflacionaria internacional pesaron sobre los activos de riesgo emergente en general.
Las acciones, en cambio, resistieron. La Bolsa porteña subió 1,1% y cotizó en 3.122.064 unidades, equivalentes a US$1.964 ajustados por el dólar contado con liquidación. En el panel principal lideraron Ternium (+5,1%), Sociedad Comercial del Plata (+3,8%) e YPF (+3,7%). En Wall Street, donde los principales índices operaron en rojo, los ADRs argentinos también avanzaron: YPF trepó 3,6%, Telecom Argentina 3,4% y Globant 3,1%.
El tipo de cambio, en zona de tensión. El dólar oficial mayorista cerró a $1.497,65, apenas por debajo del techo artificial de $1.500 que mantiene el Gobierno. El dólar MEP terminó en $1.526,26 (+0,1%) y el contado con liquidación (CCL) cerró a $1.584,87 (+0,4%). El verdadero techo del esquema de bandas cambiarias se ubica en $1.856,10.
Desde Portfolio Personal de Inversiones advirtieron sobre el dilema que enfrenta el equipo económico: «Llega un punto en el que debe elegir entre mantener las tasas en pesos contenidas o seguir utilizando herramientas para evitar que el tipo de cambio supere los $1.500. La estrategia de contención cambiaria ha requerido una creciente oferta oficial de cobertura cambiaria, principalmente mediante instrumentos dólar linked, que al mismo tiempo han absorbido pesos del sistema».
El Banco Central mantiene su racha compradora de reservas, aunque con menor intensidad que en semanas previas.
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Los números de este lunes ilustran una tensión clásica: el capital premia la disciplina fiscal de Milei con acciones al alza, pero exige más certezas sobre la actividad real y el ciclo electoral que se aproxima. Un riesgo país que comprimió más de 100 puntos en meses no regala los siguientes sin evidencia de que el crecimiento acompaña al ajuste. El trade-off cambiario que señala Portfolio Personal es, en el fondo, la misma pregunta: ¿puede el Estado sostener el ancla sin distorsionar los precios relativos que la libre empresa necesita para invertir? La licitación del miércoles será la próxima prueba.



