El peso mexicano se acerca a las 16 unidades por dólar en la sesión del 13 de agosto de 2026. Según datos reportados por Bloomberg, el tipo de cambio se ubica en 17.05 pesos por dólar, un centavo menos respecto al cierre del miércoles 12 de agosto.
El catalizador es externo. La inflación mayorista en Estados Unidos se desaceleró en julio más de lo previsto, impulsada por la caída de los costos de energía y alimentos. Gabriela Siller, directora de análisis económico en Banco Base, señala que esa moderación «debilita al dólar» en la sesión del día.
Glen Smith, analista de GDS Wealth Management, resumió el contexto con precisión: «Son buenas noticias para los consumidores y para la Reserva Federal, que se mueve en un equilibrio extremadamente delicado entre controlar la inflación y vigilar el enfriamiento del mercado laboral».
La fuente indica que el nivel de precios muestra signos de estabilización tras un repunte vinculado al petróleo, en el marco de lo que la fuente describe como «el inicio de la guerra con Irán» —referencia que el medio reproduce tal como aparece en el reporte original, sin poder verificar su alcance preciso.
En ventanilla, Banamex reporta el dólar en 17.49 pesos para venta y 16.51 pesos para compra. En renta fija, el bono del Tesoro estadounidense a 10 años rinde 4.60%, mientras que su equivalente mexicano se mantiene en 9.15%, un diferencial de 255 puntos base que sigue siendo el principal ancla de flujos hacia activos en pesos.
Entre las divisas con mejor desempeño en la sesión figuran el florín húngaro (+0.63%), la corona checa (+0.42%), el peso chileno (+0.39%), el shekel israelí (+0.35%) y el peso colombiano (+0.32%), lo que sugiere un movimiento amplio de debilitamiento del dólar, no un fenómeno exclusivo del mercado mexicano.
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Para Ágora Capital, el dato relevante no es el centavo de apreciación diaria: es el diferencial de tasas. Con el bono mexicano a 10 años en 9.15% frente al 4.60% estadounidense, el carry sigue siendo el argumento más sólido para el peso, más que cualquier lectura de inflación al productor en Washington.
El riesgo, sin embargo, es estructural. Un diferencial de esa magnitud refleja también la prima de riesgo que el mercado exige a una economía con señales mixtas en inversión y estado de derecho. Capital busca reglas claras, y mientras esa prima no comprima, la fortaleza del peso seguirá siendo más prestada que ganada.



