Ágora Capital.
MERCADOSEMPRESASECONOMÍA GLOBALINNOVACIÓNESTILO DE VIDAOPINIÓNsábado 22 de agosto de 2026
Ágora Capital.
Canales
El medio
MERCADOS
Mercados

La humanidad cayó bajo la tasa de reemplazo en 2026 y el capital de riesgo ya reajusta sus modelos

Un nuevo paper de los economistas Fernández-Villaverde y Norrick documenta el primer colapso de fertilidad global de la historia; la financiación en robótica alcanzó 18.800 millones de dólares solo en el primer semestre del año.
Foto: forbes.com
miércoles 19 de agosto de 2026

La humanidad cruzó en 2026 un umbral sin precedentes históricos: por primera vez, la tasa de fertilidad global cayó por debajo del nivel de reemplazo. Ni guerras ni pandemias lo habían logrado antes. Así lo argumentan los economistas Jesús Fernández-Villaverde y Patrick Norrick en un paper publicado este mes, construido sobre datos de 236 países y territorios desde 1950.

El hallazgo más incómodo del estudio no apunta a las economías avanzadas, sino a las emergentes. La caída se concentra entre mujeres más pobres y con menor educación formal en países de ingreso bajo y medio, contradiciendo décadas de proyecciones demográficas convencionales. México registró una tasa de fertilidad de 1,51 en 2025, por debajo de la de mujeres blancas no hispanas en Estados Unidos (1,57), con un PIB per cápita equivalente al 28% del nivel estadounidense. Túnez marcó 1,45 con un PIB per cápita del 18% del de EE.UU. Tailandia cayó a 0,87. Los autores señalan que ninguna sociedad en la historia había alcanzado los niveles de fertilidad que hoy registran Corea del Sur, China, Tailandia, Colombia y Chile.

De los 236 países analizados, 219 están en declive, perdiendo en promedio 0,062 nacimientos por mujer al año, sin que ninguno muestre señales de estabilización. El modelo identifica que el factor global común de fertilidad alcanzó su pico en 1978.

Fernández-Villaverde y Norrick también cuestionan las proyecciones oficiales de la ONU, cuyo modelo bayesiano asume una recuperación automática que los registros nacionales recientes no sostienen. En Colombia y Egipto, los nacimientos de 2023 habrían sido sobreestimados en hasta un 36,7% y un 17,7%, respectivamente. Con esa corrección, los autores sitúan el pico de población mundial en torno a 2056, décadas antes de la estimación oficial de la ONU, cercana a 2084.

El capital ya está leyendo estos números. La financiación global en robótica alcanzó 18.800 millones de dólares en lo que va de 2026, superando los 15.000 millones captados en todo 2025. Firmas como Bessemer tienen en cartera activos como Anduril, valorada en 60.000 millones de dólares, y Saronic, que cerró una ronda de 1.750 millones. VanEck encuadra el envejecimiento poblacional como motor directo de la demanda de automatización y relocalización industrial. Pictet estima una densidad de robots de 40 por cada 1.000 trabajadores en Japón, Corea del Sur y China, casi cuatro veces el promedio global.

El ajuste por demografía también reencuadra comparaciones macroeconómicas. Japón creció apenas un 0,79% anual entre 1991 y 2023 frente al 2,60% de Estados Unidos; pero ajustado por población en edad de trabajar, la brecha se estrecha a 1,33% contra 1,73%. Si se intercambian las tasas de crecimiento laboral de ambos países, Japón superaría a EE.UU. por un punto porcentual anual.

Para Ágora Capital, el mensaje es directo: menos personas implica menos investigadores, menos consumidores y menos inventores. La apuesta por automatización e inteligencia artificial física deja de ser solo una tesis de eficiencia de costos y se convierte en una cobertura estructural frente a la contracción del capital humano. Los modelos de retorno a diez años que no incorporen la variable demográfica como restricción vinculante están, sencillamente, mal calibrados. El libre mercado puede adaptarse, pero necesita señales de precio correctas y marcos regulatorios que no penalicen la formación de familias ni encarezcan la automatización que las sustituye.

Más de Mercados