El dólar oficial mayorista se mantuvo por debajo de los $1500, pero esa estabilidad no se replicó en el resto de los activos argentinos. El riesgo país trepó a 483 puntos básicos, el nivel más alto de los últimos dos meses, según consigna La Nación. Los bonos soberanos, mientras tanto, perdieron terreno frente a títulos de Ecuador, Pakistán y Egipto.
La señal más concreta llegó desde la deuda en dólares. El Global 2035 pasó de rendir 8,6% a 9,5% anual en poco tiempo, de acuerdo con la consultora 1816. El mercado exige casi un punto porcentual adicional para quedarse con ese título. En cinco días, los Globales registraron caídas de hasta 1,1%, mientras los bonos de Ecuador avanzaron 0,6%, los de Pakistán 0,5% y los de Egipto 0,4%. El promedio de los emergentes se mantuvo prácticamente estable. Para GMA Capital, la debilidad argentina responde más a factores propios que a un shock internacional.
La estabilidad cambiaria tuvo un costo. Quantum Finanzas, de Marx, calculó que el tipo de cambio oficial se estabilizó desde el 8 de julio alrededor de los $1500, luego de depreciarse 10,2% entre mediados de abril y comienzos de julio. Para lograrlo, el Gobierno combinó menor velocidad de compra de reservas, mayor oferta de instrumentos dólar linked, intervención en futuros y tasas en pesos algo más altas. Quantum estimó además que el BCRA vendió alrededor de US$1000 millones en los mercados libres entre abril y junio.
El banco Barclays puso números a la debilidad estructural. Si se excluyen agricultura y minería, la actividad económica se encuentra prácticamente estancada en los niveles de noviembre de 2023, justo antes de la llegada de Milei al poder. Los salarios formales reales están 7% por debajo del primer semestre de aquel año y el empleo formal cayó 3,5% frente al cuarto trimestre de 2023. La producción textil se ubica 35% por debajo del primer trimestre de 2023; los alimentos procesados, apenas 0,5% por encima; y la construcción, 13% abajo. Los sectores ganadores son energía, minería, agro y finanzas, que se ubicaron 18,3% por encima de noviembre de 2023. Barclays mantuvo su proyección de crecimiento de 2,5% para 2026, pero identificó riesgos a la baja.
El calendario electoral ya aparece en decisiones concretas de cartera. Según Grit Capital, el stock de instrumentos de cobertura cambiaria habría crecido alrededor de US$9000 millones desde junio y ya superaría los US$12.000 millones. La misma firma sostuvo que Milei sigue siendo el favorito para la reelección, pero que empresas y otros participantes del mercado comenzaron a reposicionarse de cara al ciclo de 2027. Para LCG, el BCRA cuenta con instrumentos para administrar el tipo de cambio mientras la dolarización de carteras permanezca contenida, aunque deberá balancear inflación, estabilidad y actividad económica.
Lo que el mercado está procesando no es una crisis, sino una pregunta: ¿puede el ajuste fiscal sostenerse si la economía real no termina de recuperarse antes de 2027? Capital busca reglas claras, y por ahora las reglas están; lo que falta es el rebote de los sectores intensivos en mano de obra. Mientras esa brecha persista, el riesgo país seguirá siendo el termómetro más honesto del programa.



