El índice S&P Merval cerró la jornada con una baja de 0,60%, hasta las 2.874.492,65 unidades. El índice general S&P BYMA retrocedió 0,65%, a 124.534.080 puntos, según informó EFE.
Entre las acciones líderes, BBVA encabezó las pérdidas con una caída de 2,6%, seguida por Ternium con -2,0%. En el lado positivo, Cresud avanzó 5,7% y Sociedad Comercial del Plata subió 3,8%.
El mercado de bonos acompañó la presión bajista. Los títulos soberanos argentinos en dólares operaron con caídas de hasta 2,0%, lo que empujó el índice de riesgo país a 517 puntos básicos.
En el mercado cambiario, el dólar se mantuvo en 1.515 pesos para la venta al público en el Banco Nación, mientras que en la plaza mayorista subió a 1.497 pesos por unidad. El tipo de cambio paralelo o «blue» avanzó 5 pesos, hasta 1.560 pesos para la venta. El dólar «contado con liquidación» (CCL) bajó 0,21%, a 1.573,87 pesos, en tanto que el «dólar MEP» subió 0,3%, a 1.522,29 pesos por unidad.
La dispersión entre las distintas cotizaciones del dólar —oficial, blue, CCL y MEP— refleja la arquitectura de controles cambiarios que aún estructura el mercado argentino. Mientras el Banco Nación fija el precio de referencia, los tipos de cambio financieros se mueven con mayor libertad y ofrecen una lectura más directa de la demanda de cobertura.
El salto del riesgo país a 517 puntos básicos es la señal más elocuente de la jornada. Capital busca reglas claras, y cada punto básico adicional en ese índice traduce un costo mayor de financiamiento para el sector privado y para el propio Estado. La corrección simultánea en renta variable y renta fija sugiere que el mercado ajusta posiciones ante un horizonte que todavía exige consolidación fiscal y previsibilidad cambiaria. El programa económico tiene avances documentados, pero los números de esta rueda recuerdan que la confianza del inversor se gana sesión a sesión.



