El Gobierno argentino habilitó créditos en dólares para todas las empresas, rompiendo un esquema que desde 2002 limitaba ese acceso a exportadores y firmas con ingresos externos. El objetivo declarado es movilizar liquidez bancaria ociosa: en julio, los bancos acumulaban US$5.365 millones excedentes, equivalentes al 11,5% de los depósitos en dólares, sobre un encaje obligatorio de 24%.
Al 10 de agosto, los depósitos en dólares privados sumaban US$40.330 millones. El tope de exposición será de 15% de los depósitos por banco, lo que define el perímetro de la expansión posible.
Tasa y mecanismo
Para las empresas, el atractivo es directo: la tasa efectiva anual en dólares fue de 3,9% en julio, frente al 7,2% de un año atrás y muy por debajo del costo en pesos. Además, como esos préstamos deben liquidarse en el mercado oficial, una mayor demanda de crédito podría traducirse en oferta de divisas, con efecto estabilizador sobre el tipo de cambio en el corto plazo.
La contracara, reconocida por el propio análisis de mercado, es el componente procíclico que todo ciclo de expansión de crédito introduce. El riesgo no es menor en una economía que aún consolida su programa de estabilización.
Inflación: pausa, no reversión
El IPC de julio cerró en 2,1%, por encima del 1,9% de junio, aunque en línea con las expectativas del mercado. La aceleración respondió a precios estacionales, que subieron 4,5%, mientras la inflación núcleo se mantuvo en 1,8%. El dato no señala el fin de la desinflación, sino una pausa dentro de una tendencia que, por definición, no es lineal.
El tipo de cambio seguirá siendo la variable clave hacia adelante. Si la estabilidad cambiaria se sostiene, agosto podría mostrar una inflación más cerca del 2% o por debajo.
Licitación: rollover exacto, corto plazo
En la licitación de la semana, Finanzas adjudicó $4,49 billones frente a vencimientos por un monto similar, con un rollover de 100,3% que mantuvo sin cambios la liquidez del sistema. La colocación se concentró en instrumentos de corto plazo: la Lecap a noviembre absorbió $3,29 billones a 2,11% mensual. En el tramo CER, el Tesoro tomó $0,65 billones en la Lecer de enero a CER+4,51%, mientras los dólar linked captaron $0,55 billones.
Lectura editorial
La apertura del crédito en dólares al conjunto del sector privado es, en esencia, una señal de que el sistema financiero argentino acumula recursos que el mercado no estaba pudiendo asignar. Cuando el Estado deja de absorber el ahorro y la regulación se flexibiliza con criterio, el capital encuentra destino productivo.
El riesgo procíclico existe y no debe minimizarse, pero el punto de partida —tasas en dólares al 3,9%, depósitos privados en máximos y núcleo inflacionario estable— sugiere que las condiciones para una reactivación del crédito son más sólidas hoy que en cualquier momento reciente. Capital busca reglas claras; Argentina, por primera vez en mucho tiempo, parece estar ofreciéndolas.



